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La provincia de Cádiz tiene la suerte de contar la historia en primera persona. Y es que no solo los libros nos cuentan qué pasó hace siglos, también el legado que hemos heredado de nuestros antepasados nos hablan por sí solos. En Arcos y alrededores, el Imperio romano estuvo presente. He aquí algunos vestigios que aún se conservan De sobra son conocidos los yacimientos arqueológicos de Itálica (Santiponce, Sevilla), Baelo Claudia (Tarifa, Cádiz) y Carteia (San Roque, Cádiz), pero no son éstos los únicos que podemos encontrar en la provincia de Cádiz. Así, en el mismo Arcos de la Frontera, aún quedan restos de lo que fue la villa rústica romana Santiscal, nombre que conserva la urbanización actual. En la villa, que fue descubierta en el XIX, se encontraron mosaicos que, posteriormente, fueron trasladados al Museo de Cádiz. Dentro del término municipal de Arcos, se encuentra el recinto de Sierra de Aznar, que fue construida por los íberos y, posteriormente, ocupado por asentamientos romanos. Dado que era este un lugar donde abundaba el agua , entre los restos se encuentra un complejo sistema hidráulico y un gran depósito que se utilizaba para almacenar grandes cantidades de agua.
A escasos 15 kilómetros de Arcos, se encuentra, entre las poblaciones de Espera y Bornos, el yacimiento de Carissa Aurelia, donde existen importantes restos de necrópolis: columbarios excavados en la roca, columbarios con lápidas, tumbas con inscripciones, etc.
A las afueras de Prado del Rey, a 28 kilómetros de Arcos, en el asentamiento conocido como Iptuci, que fue declarado en 2002 de Interés Cultural Especial, se conservan restos de una fortificación y de murallas romanas. Por último, en Ubrique, otro de los pueblos colindantes con Arcos, se encuentra Ocuri, un asentamiento urbano de los siglos I y II, que posee importantes restos de edificaciones romanas, y lo que es más sorprendente, de otras culturas prerromanas, como la ibérica, que ha dejado una huella importante en la zona. |