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Andalucía se caracteriza por hacer sentir como parte de su cultura las fiestas. Arcos de la Frontera tiene momentos muy especiales a lo largo del año que los arcenses gustan de vivir con soltura y jolgorio. Uno de ellos, la Semana Santa Llegado el loco febrero, los habitantes de Arcos de la Frontera comienzan a dejarse llevar por el Carnaval. La capital de la copla y la serpentina, Cádiz, a escasos 65 kilómetros, ha dejado también huella en este pueblo blanco que, además de vivir el carnaval de calle, organiza desde 1990 el Concurso de chirigotas y comparsas de la Sierra de Cádiz en el teatro Olivares Veas. Pero si hay una fiesta grande en Arcos de la Frontera, además de su feria, que se celebra a finales de septiembre, en honor a su patrón San Miguel, es la Semana Santa, que ha sido declarada de Interés Turístico Nacional, ya no solo por la belleza de las tallas que procesionan sino sobre todo porque ver un paso por las angostas y pendientes calles de Arcos de la Frontera es una de las mejores imágenes que podemos captar. El Domingo de Resurrección, el Toro de Aleluya que recorre las calles de la ciudad al estilo de los sanfermines, marca el final de las fiestas desde 1784. |