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La ciudad de Arcos de la Frontera tiene un enorme interés arqueológico, ya que en la depresión del río Guadalete se han registrado importantes asentamientos postpaleolíticos que nos han legado un patrimonio cultural y natural envidiable En poblaciones cercanas a Arcos de la Frontera, podemos disfrutar de rutas espeleológicas que nos ponen en contacto con las entrañas de la tierra. Apenas a 50 kilómetros al noroeste de Arcos, en la población de Zahara de la Sierra, se encuentra la Cueva del Susto, una cavidad que conduce hasta galerías de estalactitas y estalagmitas que dejan perplejo al visitante.
Camino de Zahara de la Sierra, se encuentra Villamartín, donde encontramos la Cueva del Búho, importante por albergar una sobresaliente colonia de murciélagos cavernícolas. También en pleno Parque Natural de Grazalema, nos encontramos con la Cueva del Berrueco, en Ubrique, a 44 kilómetros de Arcos. Asimismo, para seguir inmersos en las profundidades, apenas a unos kilómetros de Ubrique, en Benaocaz, a 46 kilómetros de Arcos, se encuentra la Cueva del Nido, donde pueden observarse formaciones, coladas, tours y sobre todo pequeñas estalactitas; y varias cuevas de pequeñas dimensiones que esconden pinturas del Paleolítico Superior y restos de cerámica del Neolítico, en Villaluenga del Rosario, a 51 kilómetros de Arcos de la Frontera.
Sin duda, si en sus vacaciones quiere disfrutar de actividades como la espeleología, pásese por algunos de estas cuevas y sentirá cómo la Naturaleza le invade. |